CARMORVAN

La gravedad de la crisis financiera ha conllevado a que muchos países estén seriamente preocupados por lo que ello representa en su economías, por las consecuencias que pueden derivarse y el temor a la inflación, a la incidencia en el alto costo de la vida para muchos países que no estaban preparado para ello, aun para lo mismo Estados Unidos que debe enfrentarla de inmediato para evitar males mayores.

El presidente actual Barack Obama, sabe lo que ello representa , especialmente en el inicio de su nueva gestión, herencia de la mala administración que le generó su antecesor el presidente Busch, a fin de tratar de evitar lo negativo, ha dado paso a programas , acciones en donde el proteccionismo será determinante para salir de ella.

Todo el mundo está bastante preocupado por una posible vuelta del proteccionismo.  Señala, el profesor de Gestión de Wharton Stephen J. Kobrin, que si el mundo se quiere recuperar de esta recesión debe evitar las guerras comerciales, en especial dada la creciente interdependencia de los intereses económicos de los países,  No hay que olvidar,  que en una  ocasión el proteccionismo agravó la Gran Depresión, y ahora las economías están mucho más integradas".

En un interesante trabajo sobre este tópico, realizado por Universia Knowledge Wharton,  hace referencia a esta situación y  manifiesta, que el plan de estímulo económico de 787.000 millones de dólares que el presidente Barack Obama ratificó el pasado 17 de febrero contenía una provisión inesperada, pero no obstante preocupante para los defensores del libre comercio mundial. Se trataba del requisito de que los proyectos financiados por el plan comprasen bienes fabricados en Estados Unidos siempre y cuando fuese posible. Cuando los gobiernos del mundo dedican enormes sumas de dinero a estimular sus economías, parece razonable que cada uno invierta en su propio mercado. Después de todo -al menos es lo que sostiene este argumento-, ¿por qué deberían los contribuyentes estadounidenses pagar por acero procedente de Canadá cuando los fabricantes estadounidenses están teniendo dificultades? .

 Se dice, que a  los economistas y líderes políticos de Estados Unidos, Europa y otros países les preocupa que esta simple lógica esté despertando instintos proteccionistas en todo el mundo, poniendo en jaque los principios del libre comercio que son fundamentales para la recuperación económica mundial. Éste es un problema adicional a sumar a la caída del volumen de comercio debido a una inferior demanda de consumo y los problemas crediticios provocados por la crisis financiera.

 Al respecto el prof. Jeremy J. Siegel. Señaló, que  el proteccionismo es más bien una amenaza, no un hecho, aunque se trata de una amenaza creciente que debe ser tomada muy en serio. "De hecho, hasta el momento el sentimiento proteccionista es mucho más débil de lo que cabría esperar en un principio, y eso es algo que me agrada", dijo  el profesor "Todo el mundo tiene en mente la Gran Depresión y sus enormes niveles arancelarios

Por su parte, el director general Pascal Lamy invocó al tristemente célebre Smoot-Hawley Act de 1930, que incrementó los aranceles de más de 20.000 productos importados por Estados Unidos. Esta ley hizo estallar una guerra comercial que, según muchos economistas, agravó la Depresión. "Bien sea con aranceles o con otras medidas más sofisticadas, en la actualidad corremos el riesgo de precipitarnos al resbaladizo terreno de las medidas y contramedidas".

 Agrega Universia Wharthon, que en Estados Unidos, en la Cámara de Diputados, los Demócratas redactaron enérgicas provisiones "para adquirir productos estadounidenses" en su ley de estímulo económico, aunque los términos fueron suavizados en el Senado a petición de la administración Obama. La ley final obliga a emplear hierro, acero y productos manufacturados estadounidenses en proyectos financiados por el plan de estímulo. Se permiten excepciones en pro del "interés público" o si la utilización de materiales estadounidenses incrementa los costes del proyecto en un 25% o más.

Y lo que es más importante, la ley aprobada finalmente, a diferencia de la versión de la Cámara de Diputados, estipula que Estados Unidos debe seguir cumpliendo sus acuerdos comerciales internacionales. Esto calmó a muchos grupos defensores del libre comercio, como la Cámara de Comercio Estadounidense, que había presionado duramente contra las medidas propuestas por la Cámara.

 Se indica además, que muchos expertos creen que se necesitarán estímulos adicionales y les preocupa que crezca el sentimiento proteccionista, incluso a pesar de que la administración Obama haya adoptado posiciones fuertemente defensoras del libre comercio. Mientras, en el resto del mundo se observan ciertos impulsos proteccionistas. Francia e Italia, al igual que Estados Unidos, han aprobado medidas para ayudar a sus fabricantes automovilísticos. En el Reino Unido, algunas medidas para proteger el empleo se consideran potencialmente proteccionistas, y numerosos países han criticado a China por mantener su moneda artificialmente baja para fomentar sus exportaciones

Finalmente, a muchos expertos les preocupa la vuelta del proteccionismo, pero muchos señalan que por el momento existen otros factores que hacen mucho más daño al comercio internacional. Según predicciones del Banco Mundial, el comercio caerá este año por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, y muchos puertos ya están registrando caídas de dos dígitos.

Finalmente concluye el artículo de Universia Wharton que en  opinión del Prof.  Meyer, la amenaza de proteccionismo es simplemente uno de los ingredientes de la combinación de retos que afronta la economía global. "Cuando se pronuncia la palabra proteccionismo, yo me digo: Espera un momento; hay otras muchas cosas que también están ralentizando el comercio global

* Fuente: Código Rojo, Universia Knowledge Wharton (Boletín 25 Febrero- 10 de Marzo de 2009)