CHINA Y EL CONSUMO DE ANIMALES SALVAJES
CARMORVAN
Se sabe que China es un país asiático plenamente identificado el consumo sofisticado de animales salvajes, producto que ha activado una comercialización muy dinámica en ese mercado ,por países que cobijan a los animale salvajes y los negocian, como para mencionar el más representativo Africa, desde luego a un costo ecológico considerable y con amenzas de desaparición de algunas especies.
En vista de las consecuencias que ello ha generado dado motivo a que la misma China se ha dado cuenta lo que ello representa y tal como lo indica spanish.peopledaily.com., hace referencia a este hecho , que tras cambiar la frase "no comer animales salvajes" por "no comer indiscriminadamente animales salvajes", la regulación propuesta fue presentada al cuerpo legislativo provincia de Guangdong, provincia del sur de China para que éste la revisara y aprobara.
La versión original de la regulación sobre salud pública de la provincia, no contiene ninguna cláusula sobre el consumo de animales salvajes. Sin embargo, tras la crisis provocada por el Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SRAG), el comité permanente de la Asamblea Popular provincial añadió dos cláusulas, una que prohibe el consumo de animales salvajes y otra que pide un control más estricto de los animales de compañía.
La ley que prohibe comer animales salvajes suscitó un debate acalorado en la provincia de Guangdong donde la práctica está muy arraigada. La propuesta persigue "acabar con el canal de transmisión de enfermedades epidémicas", pero muchos creen que la cláusula no era clara, ni viable y puede perjudicar a la industria de cría de animales.
El cuerpo legislativo local celebró una audiencia pública y un seminario consultivo en julio, en los que se acordó que la regulación debía incluir una cláusula que prohibiera el consumo de animales salvajes pero divergió sobre el objetivo y viabilidad de la regulación.
La definición de "animal salvaje" es la clave del debate.
"Los animales criados en casa y los animales salvajes son totalmente diferentes", dijo Lu Jiahai, un experto del equipo provincial designado para combatir el SRAG.
Algunos expertos y locales creen que el texto original no es viable y va en contra de varias leyes chinas en las que se anima a la población a criar animales salvajes.
Tras el debate, la comisión de asuntos legislativos de la asamblea popular provincial enmendó la regulación, con el único cambio arriba mencionado.
"La ley hace algunas apreciaciones sobre la prohibición del consumo de animales salvajes. El énfasis de la regulación es animar a la gente a adoptar mejores hábitos, por lo que el alcance y tipos de animales que pueden comerse, no se incluirá en esta regulación", dijo Zhu Shifan, un miembro de la comisión.
Informa el mundo, que la medida afecta también a los restaurantes, que serán multados si ofrecen a los consumidores carne procedente de animales salvajes, asegura Zheng Guoyan , algo que hasta ahora no estaba penalizado en China. La legislación no condena sin embargo el consumo de animales criados en cautividad, como la tortuga china, siempre y cuando hayan sido puestos en cuarentena y cuenten con el apoyo gubernamental.
Desde el Departamento de Salud de Censen piden que se eleven los controles de calidad higiénica en las granjas de animales salvajes criados para el consumo humano. "No creemos que todas las civetas son portadoras del coronavirus origen de la neumonía atípica, por lo que ahora las criaremos en grajas especiales para garantizar su calidad", ha manifestado Zhou Junan, director del Departamento citado.
Algunos sectores ya han calificado esta medida de "irreal y peligrosa" ya que domesticar animales salvajes puede provocarles "estrés que podría suponer la incubación de nuevos virus mortales que afectarían a los humanos", asegura Jill Robinson, de la Fundación Animales de Asia.
Los informes de algunos científicos en los medios de comunicación nacionales sugirieron que el virus potencialmente mortal se transmitió a los humanos a través del consumo de la civeta, aunque esta hipótesis no se ha podido probar categóricamente.
"El mal hábito de comer animales salvajes no sólo perjudica nuestra salud sino que pone en peligro los esfuerzos de protección de la fauna", dijo Sun.
Xu Ping, decano del Departamento de Derecho de la Universidad de Ingeniería Forestal de Beijing, dijo que prohibir el consumo de animales salvajes serviría para detener el mercado y acabar con la caza furtiva de animales salvajes.
"El desarrollo sostenible es una buena solución pero no todo el mundo puede entender completamente la importancia que tiene", dijo Xu.
Dijo que los legisladores deberían buscar un equilibro para que la sociedad pueda vivir en armonía con el medio ambiente.

