CARMORVA

Dichosos aquellos que tienen la dicha de comer, de adquirir alimentos, y alimentar su vehículo físico, ¿Hasta cuando durará eso?, pues se sabe que cada vez más avanza el flagelo del hambre y son millones las personas que no tienen garantía de satisfacer sus necesidades alimenticias, aspectos que debiera preocuparnos a todos los que habitamos el planeta Tierra

Se tiene conocimiento que a finales del siglo XIX, en la India, se produjo una serie de aproximadamente 25 brotes de hambruna, donde murieron entre 30 y 40 millones de personas. Si bien parte de la culpa se atribuye a agentes climatológicos, aquí ya se introduce un nuevo factor. El reemplazo de cultivos alimenticios tradicionales por otros, foráneos, para consumo y beneficio de terceros

Fidel Casto hacía advertencia al respecto y señalaba, en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación: "El hambre, inseparable compañera de los pobres, es hija de la desigual distribución de las riquezas y de las injusticias de este mundo. Los ricos no conocen el hambre". "Por luchar contra el hambre y la injusticia han muerto en el mundo millones de personas".

Se sabe , según registra un informe presentado por la BBC de Londres, a partir de declaraciones de Christiane Berthiaume, vocera del Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA), cerca de 28 millones de personas dependen de los alimentos que les proporciona las entidades de ayuda internacional.
El PMA ya está haciendo frente a hambrunas en el sur y en el este de África, debido fundamentalmente a devastadoras sequías, y se advierten ahora las primeras señales de que la falta de lluvias también ha causado la pérdida de cultivos en el oeste del continente, especialmente en Mauritania, Mali y Senegal.
La situación es aún más crítica debido a los enfrentamientos de las últimas semanas en Costa de Marfil, sede de muchas operaciones de ayuda para el oeste del continente.
A pesar de la urgencia de la crisis, el PMA advirtió que no cuenta con fondos suficientes.
`De el presupuesto del PMA calculado para este año -US$2.500 millones- sólo hemos recibido US$ 1.300 millones`, dijio Berthiaume.
`La situación este año es excepcional, con una multiplicidad de crisis al mismo tiempo; es muy preocupante`, agregó la vocera del PMA.
La carencia de fondos no sólo afecta a las campañas en África. La agencia señaló que la falta de recursos la obligó a suspender temporalmente la ayuda de alimentos a tres millones de personas en Corea del Norte.
El PMA señala que en Afganistán, sólo el 60% de las necesidades han sido cubiertas, y la falta de fondos también afecta las campañas en los territorios palestinos y en América Central.
Se estima que la hambruna afecta a 14 millones de personas en el sur de África, mientras que entre 10 y 14 millones dependen de la ayuda internacional para alimentarse en Etiopía y 1,5 millones en Eritrea.

Lo cieto que esta realidad no nos soprente como lo indica Esteban Lazo, vivepresidenten del Consejo de Estado de Cuba, que los países pobres que dependen de la importación de alimentos, no están en condiciones de resistir el golpe. Sus poblaciones no tienen protección alguna y el mercado, por supuesto, no tiene la capacidad ni el sentido de la responsabilidad de brindársela. No estamos ante un problema de carácter económico, sino ante un drama humanitario de consecuencias incalculables, que –incluso- pone en riesgo la Seguridad Nacional de nuestros países

Adjudicar la crisis a un consumo progresivo de importantes sectores de la población de determinados países en desarrollo con crecimiento económico acelerado, como China e India, además de ser un planteamiento insuficientemente fundamentado, entraña un mensaje racista y discriminatorio, que ve como un problema que millones de seres humanos tengan acceso, por primera vez, a una alimentación digna y saludable.

El problema, como se expresa en nuestra región, está esencialmente ligado a la situación precaria de los pequeños agricultores y de la población rural de los países subdesarrollados, así como al papel oligopólico de las grandes empresas transnacionales de la industria agroalimentaria.

Éstas controlan los precios, las tecnologías, las normas, las certificaciones, los canales de distribución y las fuentes de financiamiento de la producción alimentaria mundial. Controlan también el transporte, la investigación científica, los fondos genéticos, la industria de fertilizantes y los plaguicidas. Sus gobiernos, en Europa, Norteamérica y otras partes, imponen las reglas internacionales con que se comercian los alimentos y las tecnologías e insumos para producirlos.

Definitivamente se señala, que 24.000 personas de todo el mundo morirán de hambre. Son 35 millones cada año, según datos de la ONU. Además, uno de cada ocho habitantes del globo terráqueo sufrirá a lo largo de la jornada hambre extrema. En total, unos 854 millones de personas.

Estas desafortunadas cifras contrastan con el dato de que en el mundo se producen cada año alimentos para dar de comer a 12.000 millones de personas, es decir, al doble de habitantes con los que cuenta el planeta, según datos del Fondo para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

A todo ello se agrega, quela falta de comida afecta a 52,4 millones de personas en América Latina. Los Objetivos del Milenio de la ONU marcan que en el año 2015 esta cifra tiene que quedar reducida a la mitad.

Actualmente, sólo Cuba y Chile han logrado ya la meta, mientras Argentina, Costa Rica, Ecuador y Uruguay "van bien encaminados y van a lograr el objetivo", asegura a EFE el director para América Latina de la FAO, José Graziano.

Otros países como México, Brasil, El Salvador y Jamaica necesitan un esfuerzo adicional, mientras los más rezagados son Bolivia, Paraguay, Perú y Venezuela, según los datos de la FAO.

La meta, sin embargo, es casi imposible para los países de Centroamérica y Haití, que requieren un fuerte apoyo internacional. Al respecto, Graziano destacó la cooperación de España, que a su juicio "es el ejemplo que nos gustaría tener de otros cooperantes internacionales".