CARMORVAN
Muchas de las universidades nacionales, tanto públicas como privadas, han perdido su rumbo, han descuidado su compromiso de garantizar excelencia académica, de formar profesionales de acuerdo a los conocimientos, requerimientos que el presente demanda.
Es inconcebible, que en algunas de las universidades públicas se mantienen los mismos grupos de poder ,dirigiendo su destino de acuerdo más a los intereses del grupo que los de la comunidad,las mismas personas, simplemente cambiandose, rotandose los puestos, sin innovaciones, creatividad, cambios ,que den paso a nuevas transformaciones y permitan alcanzar la excelencia académica que las universidades están obligadas a proporcionar dentro de su responsabilidad social.
No se cuenta con docentes, proactivos, creativos, pedagógos, comunicadores efectivos, motivadores, generadores de cambio, investigadores, actualizados, todo lo contrario, se manifiesta un estancamiento muy negativo, porque permanecen algunos docentes anclados en el pasado, ausentes de la realidad del presente y los nuevos que se han incorporado, la mayoría sin experiencia, sin edintificación con el compromiso actual que el país requiere para avanzar. Contratados por compromisos políticos, familiares, de amistad y otros interéses, menos el de la excelncia académica.
A ello se agrega un aspecto muy relevante, como el que expone el rector Marcelo Villar, cuando declara, que la universidad no puede ser orientada a las masas.No hay manera de entender la universidad si no es a través de un sistema de producción científica seria, objetiva, de alta calidad y expuesta al juicio de los pares.
No se olvide nos señala Villar, que la universidad es una comunidad de valores vivos, una institución formativa que transmite valores. Ahí está la riqueza de la universidad
Nos resalta, que hay que jerarquizar es el nivel intelectual y la capacidad de los estudiantes. La universidad no puede ser orientada a las masas. El gran drama de la universidad en muchos países latinoamericanos ha sido la masificación. Es uno de los elementos que más han contribuido a lesionar la misión de la universidad. También hay que tener profesores que estén presentes, con una dedicación full time o, por lo menos, preferencial. Profesores que no lleguen solamente a dar su clase y luego se vayan y nadie pueda consultarlos.
Resalta Villas, que la masificación lleva a la politización y en muchos casos los recursos se orientan hacia otros temas.El sistema educativo requiere que los chicos estén bien formados en el primario y en el secundario. Se nota cómo se perciben las deficiencias en su formación. Todo ello obliga a la universidad a pasar por un período de transición, en el que los "universitarizamos", los ayudamos a madurar y a convertirse en eso que dicen que son por haber ingresado, aunque no lo son en su modo de comportarse, en su sentido crítico y capacidad para estudiar y retener. Tenemos ahí un trabajo extra en la universidad.
Las universidades encargadas de la gestión universitaria en gobiernos en transición, como en el caso venezolano requieren de una nueva visión, gestión más comprometida con los problemas que afronta el país, tener una participación más proactiva, mas comprometida, integrarse en los planes del gobierno sin atentar contra su autonomía, en aportar soluciones que garanticen democracia, libertad y den respuestas, que conlleven a sacar adelante el estancamiento que actualmente en lo educaional se afronta.
No nos sopreden que se manifieste, que las universidades como cuerpos dinámicos, creadores y críticos que están destinados a ser, se deben encontrar en procesos de cambio constante, apoyadas en el precepto de autonomía sustentado en la participación democrática de todos. Entre estos aspectos que deberían tomarse en cuenta constantemente para el funcionamiento de las universidades, se encuentra la calidad de la educación que se imparte en ella, cómo es asimilada por sus estudiantes y profesores, qué pertinencia social tiene con relación al acontecer nacional y si de verdad está encaminada a pensar los problemas y las soluciones que necesita la sociedad.
Para nadie es un secreto, que las universidades nacionales están en deuda con el país, que su nivel de participación se ha visto reducido a pobres protestas reaccionarias, que el rumbo de ellas ha sido dirigido exclusivamente por las autoridades, cuyos intereses son muy distintos a los intereses de los estudiantes e incompatibles con los intereses del pueblo.
El nivel de las universidades no sólo se ha visto disminuido desde su participación, sino también en lo que se conoce como el nivel académico, producto de la carencia o falta de transformaciones profundas para que las estructuras se adapten a la realidad del estudiante, quien al fin y al cabo, es el inicio y el fin de la universidad.
Se aproxima una nueva oportunidad de generar cambios de autoridades ante las nuevas elecciones que se dará este año y se espera que la comunidad universitaria despierte , se libere de las cofradías, grupos de poder y se de un nuevo paso a un liderazgo proactivo, innovador, comprometico con la excelencia acdémica.


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