BANCO DEL SUR Y EL COMERCIO INTERNACIONAL
Carlos Mora Vanegas
Chevalier de Bruix
La nuevapolítica que el presidente Hugo Chávez ha generado en los últimos añosen relación al Comercio Exterior del país, ha conllevado a un acercamiento más entre los países latinoamericanos, especialmente con Argentina, Bolivia, Brasil en busca de nuevas perspectivas económica, más integración, comercialización que les favorezca
Ante esta realidad de acercamiento, la cátedra de comercio internacional del programa de maestría en Administración de empresas de
Al respecto un participante Gustavo González opina que el Banco del Sur es una institución que está en proceso de creación y que dentro de pocos meses será una realidad. Aspiran firmar en junio el acta fundacional. Su nacimiento debe ser visto como la creación de una herramienta necesaria para nuestros países de Suramérica, que requieren contar con un instrumento que les permita orientar adecuadamente sus necesidades de financiamiento para proyectos económicos productivos, sociales, integración, e infraestructura.
El Banco del Sur no debe ser visto como un reemplazo de las instituciones de carácter multilateral. Por una parte El Banco de Desarrollo del Caribe se mueve en un área específica geográfica y tiene sus propias particularidades. Esta organización conjuntamente con el Banco del Sur deberían estar en capacidad de articular esfuerzos, complementarse de manera tal que puedan atender los temas de pobreza y desarrollo. Este banco naturalmente irá creciendo y seguramente algunos países que integran el Banco del Caribe y algunos de Centroamérica, tendrán la disposición de incorporarse y eso será perfectamente válido. Lo que sí estamos en vías de reemplazar en nuestro continente es el uso de instituciones como Banco Mundial y Fondo Monetario, que según voceros gubernamentales “para nosotros son irrelevantes”.
Considerado este análisis, sin lugar a dudas que la creación de una institución financiera regional es necesaria para apoyar la integración suramericana siempre y cuando el factor político revolucionario no sea el plato principal. Luego, su cacareada entrada a Mercosur se le está complicando, y ya presenta retrasos debido a que los parlamentos de Brasil y Paraguay están renuentes a aprobar la adhesión de Venezuela, por el gesto poco democrático que representa el Caso RCTV. Sin el visto bueno de estos dos países, Venezuela no será miembro pleno del Mercosur, y con ello el país entraría en un limbo en cuanto a integración regional. Quedaría sin el chivo y sin el mecate. Ni en
A este contratiempo, se le agregan las diferencias de fondo que están surgiendo entre los presidentes Lula da Silva y Chávez en torno al Banco del Sur, reseñada en la prensa de Brasil. Se comenta que "las divergencias van desde dónde será la sede de la institución hasta la función del banco y el origen de los recursos". Esto se suma a la incomodidad de los otros países por las intenciones que parece tener el presidente Chávez de utilizar el Banco como vehículo para extender su influencia económica (y política) en la zona, lo cual llevó a que no prevaleciera su deseo de ser el accionista principal de este ente, sino el principio de igualdad de todos los países miembros.
Una señal de que las cosas por allí no están satisfaciendo al mandatario venezolano sería su anunciada ausencia en
El Banco del Sur se constituye en la opción alternativa de carácter humanista, democrática, con pertinencia social y flexible a fin de vincular estrechamente la inversión social y productiva de acuerdo con los proyectos estratégicos urgentes elaborados por la diplomacia de los estados y la diplomacia de los pueblos.
El Jefe de Estado indicó que el país estaría dispuesto a depositar en el Banco del Sur al menos un 10% de sus reservas internacionales, para iniciar así uno de los proyectos que forman parte de la integración latinoamericana.
El presidente dijo; «Venezuela está lista para mover al menos un 10% de nuestra reserva. Que los demás países hagan lo mismo y hagamos un banco, que comenzará modesto, pero en cinco o tres años, no nos hará falta Banco Mundial, ni andar mendigando por el mundo».
En
Así lo dijo el presidente de
Destacó que las decisiones se tomaron tras interesantes debates y luego de un gran consenso, ahora el próximo paso será la sugerencia de nombres para ocupar el cargo de secretaría.
El tema del Banco del Sur y la propuesta venezolana de firmar una especie de Tratado Energético Suramericano que garantice a los países del sub-continente satisfacer las necesidades energéticas son algunos de los temas que evaluaron los presidentes en esta reunión especial realizada en el salón Macanao del Hotel Hilton Margarita.
Según los titulares de economía, la entidad se centrará en el financiamiento de obras de infraestructura, comercio exterior y desarrollo de los países miembros
Daysi Cordero nos agrega, que a creación del Banco del Sur pudiese representar un rol de gran relevancia para el comercio internacional venezolano, si dicho organismo, estableciera como base, el financiamiento (con condiciones especiales), de proyectos que presenten tanto Venezuela como sus países aliados, y de los cuales sea nuestro país un beneficiario en términos reales y no se encuentre en condición de desventaja, en los acuerdos llevados con ellos, tal es el caso del ALBA.
Para uno de los representantes del gabinete económico venezolano, lo importante de todo esto es que “Estamos avanzando en la configuración de una gobernabilidad radicalmente distinta a la experiencia de los organismos multilaterales existentes, en la que se imponía la hegemonía de los más grandes, contando con la disposición de construir una arquitectura financiera nueva, sin hegemonía como la que ejerce los Estados Unidos en el Banco Mundial (BM) y en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y sin exclusiones de naturaleza alguna con ningún país de Suramérica”.
Tal es la fijación del gobierno nacional, por generar cambios sin el debido estudio de necesidades, que oriente hacia la identificación real, de la existencia de demanda de este tipo de instituciones, que caen en el error de crear tanto instituciones como acuerdos internacionales no beneficiosos, para el país.
